
PRIMERA CINTA: DONDE SE EXPLICAN ELLA Y LAS DEMAS Y SE DEJA SENTADO QUE ESTE MUNDO ES UNA MIERDA
Hombre rico, hombre pobre: carpintero sueco, chofer bengales
¿Te das cuenta de las terribles distancias, de las tremendas
brechas de desigualdad entre ricos y pobres?. Supongo que sí.
Pero vamos a hacer un esfuerzo por conseguir eso que te aconsejé
hace un rato que intentaras: imaginar lo que hay detrás
de los datos, humanizar los datos, ponerle caras y rostros concretos
a los datos. Por eso vamos a intentar penetrar detrás de
ese velo que es el dinero, detrás de esa abstracción
monetaria. Vamos a intentar ver las diferencias existentes medidas
mediante la diferente cantidad del mismo tipo de cosas que pueden
conseguirse con el mismo tiempo y tipo de trabajo según
que ese trabajo se realice en un país rico o en un país
pobre. Los datos que voy a darte ahora están referidos
a 1989 y están recogidos de un estudio de la Oficina Internacional
del Trabajo. Fíjate bien: un camarero de Bolivia o de Sri
Lanka (Ceilán) tienen que servir durante más de
una hora para poder pagarse con el salario de esa hora y pico
de trabajo una cerveza. Mientras que un camarero de Holanda o
de Austria pueden tomarse más de diez cervezas con el salario
de ese mismo tiempo de trabajo. Un conductor de autobús
de Bangladesh tiene que trabajar más de tres horas para
ganar lo que cuesta un kilo de arroz. Mientras que un carpintero
sueco puede comprarse nueve kilos de arroz con lo que le pagan
por una hora de trabajo. Un trabajador de Burundi necesita siete
horas de trabajo para poder comprarse un kilo de azúcar
mientras que muchos trabajadores de Suecia o de Estados Unidos
pueden comprar más de seis kilos de azúcar con el
salario de una hora de trabajo. ¿Ves?. Diferencias de 10
a 1 entre los camareros bolivianos y holandeses o de 27 a 1 entre
el chófer de Bangladesh y el carpintero sueco o de 42 a
1 entre los trabajadores de Burundi y Estados Unidos por el mismo
tiempo y tipo de trabajo o por el mismo tiempo y tipos de trabajo
equivalentes (y probablemente el trabajo de chófer de autobús
es más difícil de aprender y conseguir en Bangladesh
que el de carpintero en Suecia).
Te ruego que retengas bien en la memoria este hecho. El de que
el mismo tiempo del mismo (o equivalente) tipo de
trabajo se paga mucho más barato (con muchos menos kilos
de arroz o de pan o de carne o de azúcar o de lo que sea
que se compre con el salario recibido) en los países pobres
que en los países ricos. Porque ese hecho es esencial,
absolutamente crucial. Fundamental para entender por qué
hay países ricos y pobres, por qué se han hecho
pobres los países pobres y por qué se han hecho
ricos los países ricos.
Fundamental porque tiene que ver con la ley del valor que
es la espina dorsal del sistema económico. Esa ley dice
que los productos, cuando son mercancías (cuando no se
producen como medio directo para la subsistencia misma del productor
sino para venderlos en el mercado), tienen un valor. Que sólo
la fuerza de trabajo produce valor. Que el valor de los productos,
cuando son mercancías, se puede medir. Que su medida es
la cantidad de trabajo abstracto socialmente necesario para producirlos.
Y que esa cantidad es la suma de las cantidades de trabajo directo
y de trabajo indirecto (transmitido a través de las materias
primas o los medios auxiliares utilizados) gastadas en su producción.
El trabajo mismo es el uso de la fuerza de trabajo. Cuando el
trabajador vende su fuerza de trabajo como mercancía tiene,
como todas las mercancías, un valor. Que se determina,
igual que el de todas las mercancías, por el tiempo de
trabajo necesario para la producción y para la reproducción
de la fuerza de trabajo. Es decir, que equivale al valor de determinada
suma de medios de subsistencia para el trabajador cuya existencia
es el soporte de su fuerza de trabajo y para la familia que hace
posible esa existencia y que la substituye en caso de desgaste
o muerte.
En la situación actual en la que la economía-mundo
capitalista abarca todo el planeta la fuerza de trabajo no tiene
más que un único valor para el conjunto del sistema
mundial. Pero la fuerza de trabajo tiene precios diferentes
(salarios diferentes con los que pueden comprarse como hemos visto
antes cantidades diferentes de bienes), especialmente de un país
a otro. Esos precios diferentes dependen de las condiciones
políticas y sociales propias de cada país. Pueden
ser muy bajos, por ejemplo, en un país colonizado o neo-colonizado
en el que el ejército colonial impone por la violencia
esos salarios bajos a costa incluso de no garantizar la reproducción
de la fuerza de trabajo, disminuyendo los años de vida
de la población o incluso su mismo número. Pueden
ser tanto más bajos, por ejemplo, cuanto que una parte
de la reproducción de la fuerza de trabajo se consiga no
mediante la compra de medios de subsistencia a cambio del salario
sino gracias al producto del trabajo no mercantil de familiares
del trabajador (gracias al consumo de alimentos producidos por
ellos en huertos o parcelas familiares) o gracias al producto
del trabajo mercantil no capitalista (de los productores rurales).
Esos sistemas suponen que los países de la periferia
de la economía-mundo capitalista, los países con
salarios bajos, transfieren valor a los países ricos,
a los Estados del centro.
Te he pedido que procures grabar bien en tu memoria este hecho de que el trabajo que es el fruto del uso de la misma fuerza de trabajo se pague más barato en unos sitios que otros porque es un efecto fundamental de la aplicación de la fundamental ley del valor en el capitalismo mundializado. Es, además, también fundamental para que tú puedas llegar a entender por qué el otro día tu tío estuvo comiéndose los puños de rabia mientras veía la espectacular voladura de las instalaciones de Euskalduna, la empresa en la que quemó treinta años de su vida. O para que entiendas por qué tu prima está temblando a la espera de que la despidan cuando desmantelen Altos Hornos de Vizcaya y la empresa en la que ella trabaja tenga que cerrar porque era auxiliar de Altos Hornos.
Pero las tripas del mecanismo que ha conseguido que las cosas
sean así las abriremos más adelante. Por ejemplo,
lo de qué es eso de trabajo abstracto y lo de qué
es eso de trabajo socialmente necesario. En este momento ya
hemos visto lo suficiente como para hacer un primer resumen.
Este: este mundo es una mierda porque un puñado de ricos
acapara y despilfarra la mayor parte de lo que se produce mientras
que la aplastante mayoría tiene que vivir en la miseria,
con las migajas que los ricos les dejan.